Observación de un paisaje inactivo, de Daniela Canales.
Desde el Martes 6 de Diciembre 2011, 19:00 horas.
Observación de un paisaje inactivo
La reflexión que promueve la obra observación de un paisaje inactivo es la relación crítica que se desarrolla en las zonas rurales respecto de la distribución controlada de viviendas básicas. Proceso situado y asociado a la reconstrucción de la habitabilidad en un territorio homogeneizado por un suceso de naturaleza catastrófica, conceptualizado culturalmente como “desastre natural”.
En medio de esta propuesta es posible generar una serie de interpretaciones, dentro de las cuales un primer acercamiento al trabajo es la división siempre actualizada entre naturaleza y cultura, entre el desenvolvimiento natural y la geometría de los sistemas urbanizadores. La naturaleza en el ámbito de esta obra ya no es una amenaza frente a lo que hay que imponer retículas. El enemigo desde esta posición es la cuadrícula del gueto, para la cual mediante la transparencia del acrílico rojo se propone un eventual desvanecimiento óptico de sus límites. De este modo la mirada, en medio del montaje de un diorama, se fija ya no en la habitabilidad forzosa del módulo, sino en la interacción entre la materialidad de un conjunto de casas idénticas – como signo de cultura – y la referencia a un macizo cordillerano – como icono de naturaleza –, éste último realizado también de acrílico rojo transparente. Ambos fragmentos representativos compiten en una micro-ficción que actualiza la problemática del hacinamiento, producto de la distribución ortogonal para la vivienda mínima.
Luego, un salto apremiante nos obliga a pensar por un momento en las grillas del estilo internacional, puesto que ahí la idea sobre una arquitectura de piezas modulares, desmontables y geométricas en oposición a los arabescos aristócratas, pueden vincularse formalmente a estos espacios sintéticos para habitar. Sin embargo, este correlato está muy lejos de encontrar sustento, puesto que el modulo moderno, con una mirada esperanzadora en la técnica y en la autonomía del hombre nuevo, se enfría y opaca en el módulo capitalista y resignado del hombre que reconstruye el mito de la pobreza.
Las zonas transparentes exponen una contradicción[1]. Lejos de la positiva valoración moral de la transparencia, ésta montada en capas puede señalar la relatividad de los elementos. Al poner en cuestión los límites de las figuras representadas, el espacio entre ellas articula la simultaneidad de las apariencias, desestabilizando las retículas, y mediante el descalce se redefinen los significados, puesto que la transparencia ya no es la visión plena sino confusión de la mirada; los efectos traslucidos en este contexto dejan de ser una cualidad prístina tornándose espacios intermedios, en la medida que se sobreponen las capas.
La obra de Daniela Canales suscita una apremiante reflexión sobre los modos en que se piensa y ejecutan los modelos para habitar y cómo ellos se relacionan o desafían el paisaje. Rastrear las fisuras de estos modelos, usando únicamente la contemplación para imaginar otras formas posibles y la materialidad – el acrílico modular y sus transparencias – para recomponer los fragmentos imaginados, permitiría desarmar simbólicamente las coordenadas, y relativizar la pertinencia de éstas.
Celeste Iglesias
Esteta y Licenciada en Arte
Pontificia Universidad Católica de Chile
[1] Kepes, G., El Lenguaje de la Visión, Ediciones Infinito, Buenos Aires, 1969, pág 114
Registro de la muestra:
Daniela Canales
En el año 2010 obtiene el grado de Licenciada en Arte en la Universidad Católica de Chile. Desde entonces, ha participado en exposiciones colectivas como USTED DECIDE en Espacio Cellar (2009) y Proyecto Zona: Objeto (2010). Paralelamente ha realizado una investigación personal sobre tejido en la Técnica Japonesa Amigurumi.
Ha colaborado con las ayudantías de Taller Integral, Taller de Producción de Obra III y IV y Autogestión Artística (2010- 2011) en la carrera de Licenciatura en Arte. Durante el último tiempo ha incursionado en el diseño de interiores realizando una intervención artística en Hall de entrada de Edificio Euro Holley ubicado en la comuna de Providencia, Santiago.
